
La semilla que Dios implantó a cada uno de sus hijos
LEO
“Te doy la tarea de mostrar mi creación al mundo, con todo su esplendor. Pero tienes que protegerte del orgullo y recordar siempre que es mi creación y no la tuya. Porque si lo olvidas, los hombres te despreciarán. Hay mucha alegría en el trabajo que te doy si lo haces bien. Por eso tendrás el Don del Honor”
Y Leo volvió a su lugar
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